Estudio · 13 de agosto de 2026

Cien nombres, elegidos por cómo suenan

De 100.000 dominios .com generados y verificados uno por uno, 41.964 quedaron libres y limpios. Estos son los 100 mejores según lo que la psicología del lenguaje sabe medir: qué tan fácil es decirlos, hacia dónde se mueve la boca al pronunciarlos, y cuánto se parecen a la mezcla de sonidos de las marcas que hoy lideran el mundo.

100.000generados
58.781libres
41.964tras filtros
100finalistas
8criterios
13fuentes citadas

01 — Qué se midióOcho criterios, cada uno de un estudio

Ninguno es una opinión de diseño. Cada criterio traduce un hallazgo publicado y revisado por pares a una operación que se puede correr sobre 42.000 palabras. Los pesos suman 100 y están puestos por robustez de la evidencia: la fluidez de procesamiento pesa más porque es el efecto más replicado, la repetición pesa menos porque es el más acotado.

02 — La trampaEl óptimo ingenuo es habla de bebé

La primera versión del puntaje aplicaba los hallazgos tal como se publican: direccionales. «Las oclusivas están sobrerrepresentadas en las marcas líderes» se convirtió en «más oclusivas, más puntos». Lo mismo con las vocales anteriores, con la repetición y con la fluidez. Como cada criterio crecía sin techo, el máximo de la suma resultó ser una palabra hecha solo de eso.

Puntaje direccional · top 5

  • pepede.com
  • pepile.com
  • pisese.com
  • bibese.com
  • bicaca.com

Puntaje distribucional · top 5

  • biflico.com
  • bleseco.com
  • bifriga.com
  • pleseca.com
  • blisiga.com

La corrección no fue bajar pesos, sino cambiar el blanco. Las marcas líderes no están en el extremo de ningún eje: están en una zona. El apéndice del paper de Pogacar publica las 88 marcas analizadas, así que esa zona se puede medir directamente. Ahora cada criterio de mezcla es una campana centrada en lo observado: pasarse de oclusivas penaliza igual que quedarse corto.

Y apareció el rasgo decisivo, que ningún hallazgo direccional captura: en esas marcas, 0,936 ± 0,128 de las consonantes son distintas entre sí. Una marca real casi no repite consonante. pepede repite dos de tres y saca 6 sobre 100 en ese criterio; visa, nike y oracle sacan 100.

Costo declarado: ese mismo criterio castiga a Google (0,67) y a Kodak, que repiten y son marcas líderes. Se acepta el costo: una marca desconocida no puede permitirse sonar a habla de bebé, y una de dos billones de dólares sí.

03 — Cómo se llegó a 100El embudo, paso a paso

Los 100.000 candidatos se verificaron contra los servidores autoritativos de .com de Verisign y, los que parecían libres, contra el RDAP oficial. Sobre los 58.781 libres corrieron después los filtros de calidad.

04 — Los cienOrdenados por puntaje total

La barra de cada nombre es su puntaje: cada segmento mide lo que aportó un criterio, y el largo total llega hasta 100. Toca cualquiera para ver el desglose. Todos estaban libres al momento de publicar.

    05 — Qué no prueba estoLos límites, dichos de frente

    La evidencia base es anglosajona. Las 88 marcas de Interbrand son de origen inglés y el corpus de contraste es estadounidense. El puente es Shrum, Lowrey, Luna, Lerman & Liu (2012): el simbolismo vocálico se sostiene en hispanohablantes, francófonos y sinohablantes. El efecto in-out está documentado además en portugués. Aun así, esto es transferencia, no medición local.
    Los tamaños de efecto son chicos. El in-out da d ≈ 0,27 en agrado y 0,46 en disposición a pagar. Son efectos reales y replicados, no palancas de crecimiento. Un nombre bien elegido no salva un producto; uno mal elegido cuesta cada vez que hay que deletrearlo por teléfono.
    Ningún humano leyó los 41.964. El filtro de malsonantes es automático y ya falló dos veces en este mismo proyecto: babaca (insulto en portugués de Brasil) encabezó una lista y negrata llegó al puesto 29 de otra. Los 100 de acá sí se revisaron uno por uno, pero un hablante nativo de español y de portugués tiene que mirarlos antes de comprar.
    «Libre» no es «comprable». Significa no registrado. Puede estar marcado como premium o reservado por el registro; eso se confirma con el registrador.
    Falta el cruce de marcas. INAPI en Chile y las oficinas de México, Colombia, Perú y Brasil, clases 9 y 42. Ningún dominio se compra antes de eso.

    06 — FuentesTodo lo citado, verificable

    1. Pogacar, R., Plant, E., Felton Rosulek, L. & Kouril, M. (2015). «Sounds good: Phonetic sound patterns in top brand names». Marketing Letters, 26, 549–563. doi:10.1007/s11002-014-9288-z
    2. Topolinski, S., Zürn, M. & Schneider, I. K. (2015). «What's in and what's out in branding? A novel articulation effect for brand names». Frontiers in Psychology, 6, 585. doi:10.3389/fpsyg.2015.00585
    3. Song, H. & Schwarz, N. (2009). «If it's difficult to pronounce, it must be risky». Psychological Science, 20(2), 135–138. doi:10.1111/j.1467-9280.2009.02267.x
    4. Alter, A. L. & Oppenheimer, D. M. (2006). «Predicting short-term stock fluctuations by using processing fluency». PNAS, 103(24), 9369–9372. doi:10.1073/pnas.0601071103
    5. Lowrey, T. M. & Shrum, L. J. (2007). «Phonetic symbolism and brand name preference». Journal of Consumer Research, 34(3), 406–414. doi:10.1086/518530
    6. Yorkston, E. & Menon, G. (2004). «A sound idea: Phonetic effects of brand names on consumer judgments». Journal of Consumer Research, 31(1), 43–51. doi:10.1086/383422
    7. Klink, R. R. (2000). «Creating brand names with meaning: The use of sound symbolism». Marketing Letters, 11(1), 5–20. doi:10.1023/A:1008184423824
    8. Shrum, L. J., Lowrey, T. M., Luna, D., Lerman, D. B. & Liu, M. (2012). «Sound symbolism effects across languages: Implications for global brand names». International Journal of Research in Marketing, 29(3), 275–279. doi:10.1016/j.ijresmar.2012.03.002
    9. Argo, J. J., Popa, M. & Smith, M. C. (2010). «The sound of brands». Journal of Marketing, 74(4), 97–109. doi:10.1509/jmkg.74.4.097
    10. Coulter, K. S. & Coulter, R. A. (2010). «Small sounds, big deals: Phonetic symbolism effects in pricing». Journal of Consumer Research, 37(2), 315–328. doi:10.1086/651241
    11. Lowrey, T. M., Shrum, L. J. & Dubitsky, T. M. (2003). «The relation between brand-name linguistic characteristics and brand-name memory». Journal of Advertising, 32(3), 7–17. doi:10.1080/00913367.2003.10639137
    12. Laham, S. M., Koval, P. & Alter, A. L. (2012). «The name-pronunciation effect: Why people like Mr. Smith more than Mr. Colquhoun». Journal of Experimental Social Psychology, 48(3), 752–756. doi:10.1016/j.jesp.2011.12.002
    13. Köhler, W. (1929). Gestalt Psychology. Nueva York: Liveright. — origen del efecto bouba/kiki, replicado por Maurer, Pathman & Mondloch (2006) en inglés, suajili y bantú.